La neuroplasticidad permite que el cerebro cambie su estructura y función en respuesta al aprendizaje, las experiencias y los cambios ambientales. El Dr. Andrew E. Budson, de la Facultad de Medicina de Harvard, explica: "La neuroplasticidad es la capacidad del cerebro para aprender, recordar y cambiar cuando es apropiado para las circunstancias". La aptitud cognitiva —tu capacidad de pensar, aprender y recordar— depende en gran medida de esta adaptabilidad.
Una combinación de actividades físicas, mentales y sociales favorece la neuroplasticidad. A continuación, te presentamos 6 estrategias que puedes adoptar para promover la neuroplasticidad y fortalecer la función cognitiva.
1. Muévete más, piensa mejor
El ejercicio potencia la neuroplasticidad al aumentar el factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), una proteína esencial para el crecimiento de las células cerebrales. Las investigaciones sugieren que niveles bajos de BDNF pueden contribuir al deterioro cognitivo, afectando la memoria, la concentración y la capacidad de aprendizaje.
La actividad aeróbica es especialmente eficaz. El Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos recomienda al menos 150 minutos de ejercicio aeróbico por semana. El entrenamiento de fuerza y el aumento del flujo sanguíneo también contribuyen a mejorar el estado de ánimo, la memoria y la concentración.
2. Alimenta tu cerebro con los alimentos adecuados
Las dietas mediterránea y MIND, ricas en verduras, bayas, cereales integrales, pescado, frutos secos y grasas saludables, se asocian con una mejor salud cerebral y una menor disminución de las funciones cognitivas. Evitar los alimentos procesados y los azúcares refinados puede ayudar a preservar la claridad mental y mantener niveles saludables de BDNF.
3. Mantén tu cerebro activo
Los desafíos mentales fortalecen las conexiones neuronales y desarrollan la reserva cognitiva. El aprendizaje continuo es una forma eficaz de proteger el cerebro. Prueba lo siguiente:
• Aprender una nueva habilidad, idioma o instrumento
• Leer sobre nuevos temas
• Jugar a juegos desafiantes o hacer rompecabezas
• Asistir a eventos culturales
• Viajar a lugares desconocidos
• Practicar pasatiempos creativos.
4. Prioriza un sueño de calidad
Dormir consolida la memoria, elimina toxinas y repara las vías neuronales. Los adultos mayores de 70 años aún necesitan de 7 a 9 horas de sueño por noche. ¿Te cuesta descansar? Mejora tu sueño:
• Mantén un horario de sueño regular
• Recibe la luz del sol por la mañana
• Limita el consumo de cafeína y el tiempo frente a las pantallas por la noche
• Crea un ambiente tranquilo para dormir
• Haz ejercicio con regularidad (pero no justo antes de acostarte)
5. Reduce el estrés para un cerebro más sano
El estrés crónico aumenta el cortisol, lo que puede dañar las neuronas e inhibir la neuroplasticidad. La meditación consciente, la respiración profunda, la música y el contacto con la naturaleza pueden reducir el estrés y favorecer la neuroplasticidad.
6. Mantente socialmente activo
Las relaciones sociales favorecen la memoria y la claridad mental. La conversación estimula funciones cerebrales clave y ayuda a desarrollar la reserva cognitiva. Mantente conectado:
• Viaja o explora nuevos lugares
• Asiste a conciertos, obras de teatro o museos
• Únete a grupos comunitarios o de aficiones
• Pasa tiempo con tus seres queridos
En resumen: Manteniéndote activo —física, mental y socialmente— puedes aprovechar la neuroplasticidad para mantenerte lúcido e independiente a medida que envejeces.